El Instituto Madrileño de Estudios Avanzados IMDEA Networks de Leganés participa en el proyecto europeo PIXEurope para ensamblar chips fotónicos de alta velocidad. La producción de estos chips crecerá más del 400% en la próxima década.
El Instituto Madrileño de Estudios Avanzados IMDEA Networks, con sede en Leganés, participa en el proyecto europeo PIXEurope, una línea piloto para ensamblar y caracterizar chips fotónicos de alta velocidad. La iniciativa, cofinanciada por la Comisión Europea a través de la Chips Joint Undertaking, busca acercar estas tecnologías de vanguardia a la industria.
Un chip fotónico es un circuito que utiliza la luz en lugar de electricidad para procesar información, algo fundamental en las redes de comunicaciones actuales, donde la transmisión se realiza a través de fibras ópticas. También permiten crear sensores avanzados capaces de detectar enfermedades analizando el aliento.
El objetivo de PIXEurope es potenciar el uso de estas tecnologías en el sector de los semiconductores y ofrecerlas como servicios para favorecer la creación de empresas de base tecnológica (deep-tech). Se espera que esto genere puestos de trabajo de alta cualificación y atraiga talento a la región.
Según las previsiones del proyecto, la producción de chips fotónicos crecerá más del 400% en los próximos diez años, impulsada por la demanda de dispositivos en sectores como las telecomunicaciones, la inteligencia artificial, la detección por imagen, el vehículo autónomo y la medicina.
La clave está en la combinación de chips microelectrónicos y fotónicos: los primeros procesan información mediante electrones y los segundos mediante fotones, lo que permite transferir datos a velocidades extremadamente altas con menor consumo energético. Un ejemplo reciente es la decisión de la empresa NVIDIA de incorporar circuitos fotónicos junto a sus procesadores gráficos para acelerar el cálculo en los centros de datos que entrenan modelos de IA.
En la Comunidad de Madrid, IMDEA Networks se centrará en las tecnologías de ensamblaje y encapsulado que combinen chips fotónicos y electrónicos, un punto donde actualmente se encuentran los principales cuellos de botella. Esto permitirá descongestionar las vías de comunicación de datos entre chips, un factor decisivo en centros de datos y en el entrenamiento de algoritmos de IA. La participación del instituto madrileño refuerza la posición de la región como polo de innovación tecnológica en el sur de Europa.



