Montar una estrategia de email marketing sin gastarte un euro suena a promesa de teletienda, pero en este caso es bastante real. Cuando una pyme arranca con su primera campaña de boletines, lo último que necesita es comprometerse con una suscripción mensual que se come parte del presupuesto antes incluso de validar si el canal funciona. Por suerte, existe una alternativa española que lleva años puliendo su plan gratuito hasta convertirlo en el más generoso del mercado: hablamos de Mailrelay, la herramienta que ha conseguido que miles de empresas profesionalicen su marketing sin pasar por caja.
Y no, no es uno de esos planes «gratuitos» donde puedes mandar 200 correos al mes y luego te bombardean con avisos para que actualices. Es gratis de verdad, del bueno, del que permite trabajar en serio.
Qué hace especial al plan gratuito
La mayoría de plataformas de email marketing utilizan el plan gratis como cebo. Te dejan probar lo justo para enganchar y, en cuanto tu lista crece un poco, te empujan al plan de pago. Mailrelay funciona al revés: ofrece un plan gratuito tan amplio que muchas pymes no necesitan migrar nunca.
Estas son las cifras que conviene tener claras:
- Hasta 80.000 correos electrónicos al mes sin coste.
- Almacenamiento de hasta 20.000 contactos en la base de datos.
- Automatizaciones y flujos incluidos (sí, también gratis).
- Estadísticas completas en tiempo real para analizar campañas.
- Editor visual con IA integrada que diseña boletines casi solo.
Para que te hagas una idea de lo desproporcionado que es esto: una pyme con una lista de 5.000 suscriptores que envía dos boletines mensuales gasta unos 10.000 envíos al mes. Es decir, ni siquiera roza el techo del plan gratuito. Hay margen para crecer durante años antes de plantearse pagar nada.
Comparativa con otras plataformas conocidas
Para verlo mejor, aquí va una tabla rápida comparando los planes gratuitos más populares del mercado:
| Plataforma | Contactos gratis | Envíos mensuales gratis | Soporte en español | Automatizaciones gratis |
| Mailrelay | 20.000 | 80.000 | Sí (humano) | Sí |
| Mailchimp | 500 | 1.000 | No | Limitadas |
| Brevo (Sendinblue) | Ilimitados | 300/día | Parcial | Sí |
| MailerLite | 1.000 | 12.000 | No | Sí |
| ActiveCampaign | No tiene plan gratis | – | – | – |
La diferencia es tan grande que casi parece un error de la tabla. Pero no, son los datos reales que ofrece cada servicio en su plan gratuito de entrada.
Por qué el soporte en español cambia las reglas del juego
Aquí viene uno de esos detalles que parecen menores hasta que te toca vivirlos. Cuando trabajas con una herramienta extranjera y se te cae una campaña a las 9 de la mañana de un lunes, abres el chat de soporte y te encuentras con un bot que te pide reiniciar el navegador. Si tienes suerte, después de tres horas te responde un humano en inglés desde otra zona horaria. Si no la tienes, te quedas mirando el ticket como quien espera el autobús nocturno.
Mailrelay es una herramienta española con el panel completamente en español y, lo más importante, soporte al cliente en español atendido por personas reales. Tienen teléfono, chat y sistema de tickets. Esto, que parece de cajón, es una rareza absoluta entre las plataformas internacionales que dominan el sector.
Y no es solo cuestión de comodidad lingüística. Tener soporte humano implica que cuando preguntas por algo específico (la configuración de un registro DNS, una lista que no se importa correctamente, un problema con la entregabilidad), te responde alguien que entiende el contexto y puede ayudarte de verdad. Algo similar a redactar una buena carta comercial: el matiz humano marca la diferencia entre que algo funcione o se quede a medias.
Pequeño detalle nada pequeño: la entregabilidad
De qué sirve enviar 80.000 correos al mes si la mitad acaban en la carpeta de spam. Aquí es donde Mailrelay juega otra de sus cartas fuertes: rangos de IPs propios y algoritmos específicos para optimizar la entregabilidad. Esto es especialmente relevante para empresas que envían volúmenes muy altos (estamos hablando de millones de correos), aunque también beneficia al pequeño negocio que solo manda boletines mensuales.
Una buena entregabilidad significa que tus correos llegan a la bandeja de entrada principal, no al limbo del spam donde nadie los ve jamás. Y este factor depende de muchísimas cosas: reputación de IP, autenticación SPF/DKIM/DMARC, calidad de la lista, contenido del mensaje. Mailrelay se encarga de la parte técnica para que tú no tengas que convertirte en ingeniero de email.
El editor con IA: diseñar boletines sin sufrir
Confieso que cuando oigo «editor con inteligencia artificial» suelo poner los ojos en blanco. La mitad de las herramientas que prometen IA acaban siendo plantillas con un nombre nuevo. Pero el editor visual de Mailrelay sí cumple lo que promete: ayuda a diseñar boletines profesionales sin necesidad de saber HTML, CSS ni nada que termine en sigla.
El sistema permite arrastrar bloques, ajustar diseños y aplicar sugerencias generadas automáticamente. Si vienes de Word y la idea de «maquetar» te provoca sarpullidos, esto te va a venir bien. Si ya tienes experiencia diseñando, agradecerás la velocidad.
Automatizaciones: dejar el marketing en piloto automático
Las automatizaciones son ese rincón del email marketing donde se separa el aficionado del profesional. Configurar una secuencia de bienvenida, un email de cumpleaños, un recordatorio de carrito abandonado o una serie educativa para nuevos suscriptores convierte el canal en una máquina que trabaja mientras tú duermes.
Lo curioso es que muchas plataformas reservan las automatizaciones solo para planes de pago. Mailrelay las incluye en el plan gratuito, lo que significa que una pyme puede montar flujos avanzados desde el primer día, sin haber gastado un euro en suscripciones.
A quién le viene bien Mailrelay
Por capacidad y enfoque, encaja especialmente bien en tres perfiles:
- Pymes que arrancan su estrategia de email marketing y necesitan un plan gratuito de verdad.
- Negocios consolidados con listas medianas o grandes que buscan estabilidad y soporte cercano.
- Empresas con envíos masivos (newsletters de medios, ecommerce de alto volumen, plataformas SaaS) que necesitan entregabilidad garantizada.
La filosofía es la misma en los tres casos: ofrecer una plataforma escalable donde puedas empezar con cero presupuesto y crecer sin tener que migrar de herramienta. Cambiar de plataforma de email marketing a mitad de camino es como mudarse de casa con todos los muebles armados; nadie quiere hacerlo si puede evitarlo.
Después de todo, profesionalizar el marketing no debería implicar un agujero en la cuenta corriente. Y en este caso, ni siquiera implica abrirla.





