El Sindicato de Inquilinas estructura la protesta en grupos de debate y recoge contactos por barrios para mantener las movilizaciones después de Sol. La fecha clave es el martes, cuando el Gobierno prevé aprobar el 'Decreto Maricarmen' con medidas sobre alquileres y desahucios.
Decenas de tiendas de campaña se reparten por la Puerta del Sol de Madrid. Unas para dormir, otras para almacenar alimentos, productos de higiene o mantas. Entre ellas, personas que pasan el día acampadas, curiosos y manifestantes que dibujan y conversan. Todos comparten historias personales sobre la vivienda, según publica 20minutos.
Pablo Fernández paga 700 euros de alquiler con un sueldo mileurista y ve "difícil seguir en Madrid mucho tiempo más", al menos "si no encuentra una pareja con la que compartir gastos". Pablo Martínez, nombre ficticio de un joven de 30 años, tiene contrato hasta dentro de diez meses, cuando se lo rescindirán para vender el piso donde vive, en Delicias.
"Por fin la juventud ha despertado", celebra Lucinda, de 64 años, que también acampó en el 15-M de 2011. "Os tienen entretenidos", advierte. Para ella, Maricarmen "ha sido la chispa".
La organización marca diferencias con el movimiento de hace 15 años. A las 16:00 horas de este domingo, el Sindicato de Inquilinas dividió a los presentes en pequeños grupos para que todos pudieran hablar. Una portavoz explicó que el objetivo es "dejarles hablar a todos".
Luis García-Mentores, que pasó 30 noches en Sol en 2011, recuerda una organización inicial mucho más espontánea. "En el 15-M no había ninguna organización detrás. Tampoco fue por un tema en concreto. Las asambleas eran libres, todo el mundo podía contar sus problemas. Desde yonkis en los barrios, hasta el paro, pasando por el transporte público", compara.
Ahora hay una estructura y un objetivo concreto. Mientras los portavoces explican qué hace el sindicato, reparten una hoja con huecos para nombre, teléfono y barrio. "Habrá un momento en que no estaremos en Sol y esta lucha tiene que seguir en los barrios. Queremos poneros en contacto los unos con los otros. Crear redes fuertes para compartir problemas con caseros, con alquileres, con abusos de poder", señala uno de ellos.
La fecha marcada en rojo es el martes. Ese día, el Gobierno tiene previsto presentar un Real Decreto Ley al que el Sindicato ha apodado 'Decreto Maricarmen'. La organización exige que incluya cuatro medidas: contratos indefinidos, congelación de precios, fin del fraude en los alquileres temporales y por habitaciones, y una moratoria de desahucios.
Este domingo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que "están trabajando a contrarreloj" para aprobarlo el martes, aunque no especificó qué incluirá. En Sol miran más allá de esa fecha. Si el decreto incorpora esas medidas, levantarán la acampada, pero las movilizaciones continuarán en otros escenarios de la capital. Fuentes sindicales explican que "la crisis de vivienda no va solo de alquileres": "Hay gente que ni siquiera puede acceder a uno".
El objetivo es llevar la protesta a los barrios, aprovechar esta "chispa" para "tejer redes ciudadanas" y conseguir que, "aunque se desocupe Sol, sigan las movilizaciones y el activismo en los barrios". La idea recuerda a los "círculos ciudadanos" que se extendieron por barrios y distritos de toda España después de que el 15-M saliera de la Puerta del Sol.





