Los residentes del Paseo de Juan XXIII denuncian la falta de reductores de velocidad y pasos de peatones en un tramo de 650 metros donde se han registrado 44 incidentes desde 2021, incluido el atropello mortal de Claudia S. M. en septiembre de ese año.
Los vecinos del Paseo de Juan XXIII, en el distrito de Moncloa-Aravaca, llevan años reclamando medidas para calmar el tráfico en un tramo de 650 metros que consideran especialmente peligroso. La situación se remonta a antes de septiembre de 2021, cuando la estudiante de Medicina Claudia S. M., de 20 años, fue atropellada mortalmente por un vehículo que circulaba a gran velocidad a la altura del número 23. Según publica 20minutos, los residentes han enviado peticiones a todas las administraciones sin obtener respuesta.
Débora, una vecina que vive frente al lugar del siniestro, explica que la vía está limitada a 30 km/h, pero con frecuencia se ven coches circular a 100 o 120 km/h, especialmente por la noche. "Esta calle está limitada a 30 kilómetros por hora pero vemos vehículos a 100 km/h o 120 km/h", denuncia. El tramo afectado va desde la diagonal con la Avenida de Pablo Iglesias, donde hay un paso de cebra, hasta el colegio Mayor Mara, donde debería ubicarse el segundo. En total, solo dos pasos de peatones en 650 metros rectos y ningún reductor de velocidad.
"Tenemos que cruzar jugándonos la vida"
La zona cuenta con un colegio, una residencia de ancianos y varias residencias de estudiantes, lo que multiplica el tránsito de personas mayores y niños. "Nuestra principal preocupación es cruzar con los niños por la mañana. Muchas veces incluso tenemos conflictos con los conductores, es horrible", añade Débora, embarazada de su segundo hijo. Otra residente, María, que vive en el barrio desde hace una década, insiste en que llevan "muchísimos años, especialmente después del atropello mortal, solicitando badenes, reductores de velocidad y pasos de peatones".
Los datos del Ayuntamiento de Madrid respaldan su temor: entre 2021 y lo que va de 2026 se han registrado 44 incidentes en el Paseo de Juan XXIII. La distribución anual muestra seis accidentes en 2021, doce en 2022, diez en 2023, ocho en 2024, cinco en 2025 y tres en lo que va de 2026. Al menos cuatro de esos incidentes fueron atropellos. Además del caso de Claudia, en 2022 dos mujeres jóvenes fueron arrolladas por motocicletas y en 2023 una mujer de entre 60 y 64 años resultó herida al ser atropellada por una furgoneta.
Diez de esos accidentes se concentran entre los números 15 y 55 del paseo, el punto que los vecinos identifican como el más peligroso. Allí reclaman nuevos pasos de peatones y elementos que obliguen a reducir la velocidad. "No puede ser que llevando a tu hijo al colegio se te eche un coche encima porque viene a toda velocidad. Pedimos con urgencia que se pongan reductores para que cruzar la calle no sea un riesgo mortal", exige María. Los residentes consideran que una intervención urbanística podría evitar que se repita una tragedia como la de Claudia, cuyo presunto responsable fue detenido en Francia cinco años después tras ser localizado gracias al ADN hallado en el vehículo implicado.





