El ex miembro de Ultras Sur, Alberto Ayala, narra la confrontación entre grupos neonazis y bandas antifascistas en su reciente publicación. Su relato revela la complejidad de las luchas urbanas de la época.
La década de los años 90 fue testigo de una intensa violencia en las calles de Madrid, donde grupos neonazis como Ultras Sur se enfrentaban a bandas antifascistas y minorías étnicas. En este contexto, el ex miembro de Ultras Sur, Alberto Ayala, ha publicado un libro que documenta estas tensiones y sus experiencias personales durante esos años convulsos. En su obra, Ayala describe cómo los conflictos no solo eran entre razas, sino también entre distintas ideologías y estilos de vida. «En Ascao había una mezcla explosiva; nosotros teníamos nuestros bares y ellos los suyos», explica Ayala. A través de sus recuerdos, se revela que la violencia era común en lugares como la Plaza de Colón, donde cada encuentro podía terminar en peleas masivas. Los grupos antifascistas estaban bien organizados y frecuentemente se producían enfrentamientos con los skins. Sin embargo, lo que sorprende es que algunos miembros del movimiento skin negro también formaban parte del conflicto.
Ayala menciona a bandas como BFR, MTR y Color Power, que estaban compuestas por jóvenes de diversas etnias. Estos grupos no solo luchaban contra los skins blancos, sino que también tenían sus propias disputas internas. «Los Black Skins eran conocidos por tener bares donde se prohibía la entrada a blancos», relata Ayala sobre estos colectivos que desafiaban las normas raciales establecidas.
A medida que avanza el relato, se hace evidente que las tensiones aumentaron tras un incidente violento ocurrido el 20 N de 1995. Un ataque a un bar vinculado a Ultras Sur dejó a varios heridos graves e intensificó el conflicto entre ambos bandos. «Nosotros no denunciamos el ataque porque queríamos resolverlo directamente», comenta Ayala sobre cómo buscaban una solución fuera del sistema judicial.
Ayala recuerda cómo tras este ataque decidieron organizarse para vengar a su amigo agredido: «Quedamos con ellos para discutirlo, pero nunca aparecieron». Esto llevó a una serie de encuentros violentos por toda la ciudad, culminando en una batalla épica en la Glorieta de Bilbao. La pelea resultó en numerosos heridos y detenciones; Ayala fue uno de los pocos arrestados debido a su edad.
A pesar del caos vivido durante esos años, Ayala señala un cambio significativo tras su condena: «Después de mi paso por prisión, el movimiento skin negro desapareció casi por completo». Este hecho marcó un punto crucial en la historia del extremismo violento en Madrid.
El libro no solo es un testimonio personal; también ofrece una mirada profunda sobre cómo estas dinámicas han evolucionado hasta nuestros días. La obra invita al lector a reflexionar sobre las raíces del odio y cómo estos conflictos han dejado huella en generaciones posteriores.
Para aquellos interesados en conocer más sobre esta parte oscura pero fascinante de la historia urbana española, el libro está disponible para compra online o puede encontrarse en librerías locales especializadas.





