El Servicio de Cardiología del Hospital público 12 de Octubre de la Comunidad de Madrid alcanza el mayor éxito documentado en el aislamiento de venas pulmonares, con un 96,7% de eficacia permanente.
El Servicio de Cardiología del Hospital público 12 de Octubre de la Comunidad de Madrid ha conseguido un éxito del 96,7% en el tratamiento de la fibrilación auricular, la arritmia más frecuente, gracias a la optimización de la técnica de Ablación por Campos Pulsados (PFA). Se trata del mejor resultado logrado por un sistema de aislamiento de las venas pulmonares, un procedimiento que impide que el descontrol del ritmo cardiaco pase de las venas al corazón.
Los resultados, basados en un trabajo sistemático y apoyado en sistemas de navegación avanzada, han sido publicados en Europace, la principal revista europea de arritmias y una de las más influyentes de la cardiología mundial.
La fibrilación auricular es el tipo más común de arritmia. Múltiples impulsos eléctricos bombardean las aurículas, que bombean de forma caótica e irregular, lo que impide que las cámaras inferiores se llenen por completo y bombeen suficiente sangre al cuerpo. Esta condición se asocia con un aumento significativo de la mortalidad y del riesgo de ictus. En España, se estima una prevalencia global del 4,4%, que supera el 15% en la población mayor de 75 años.
La ablación cardiaca es el tratamiento más eficaz para reducir o prevenir estos episodios. El objetivo es aislar eléctricamente las venas pulmonares, creando una barrera que impida que las señales anormales lleguen al corazón. La técnica PFA aplica campos eléctricos de alto voltaje que destruyen selectivamente la capacidad de las células para conducir electricidad, generando una cicatriz eléctrica sin dañar el tejido.
Daniel Rodríguez Muñoz, cardiólogo del hospital, explica que “esta forma de energía desarrollada en los últimos años ofrece una seguridad superior a los métodos térmicos tradicionales. Sin embargo, su eficacia a largo plazo se había visto comprometida hasta ahora por resultados relativamente pobres en la durabilidad del efecto terapéutico”.
“Si la ablación no se realiza de forma óptima, el efecto puede ser transitorio, permitiendo que las venas pulmonares recuperen su actividad eléctrica”.
Registros internacionales previos como EU-PORIA y MANIFEST-REDO mostraban que solo entre el 38% y el 45% de los pacientes mantenían todas sus venas aisladas a largo plazo tras un procedimiento estándar.
Ante este escenario, el equipo del 12 de Octubre realizó un análisis sistemático del procedimiento. El estudio, en el que participaron 118 pacientes, recoge la evolución en tres fases. En la primera, basada en la técnica estándar con navegación por rayos X, la durabilidad completa fue del 60%. En la segunda, con mejoras en la recolocación del catéter, el éxito subió al 76,5%. En la tercera, con la integración de navegación tridimensional, se alcanzó el 96,7%.
Los resultados demuestran que la eficacia depende fundamentalmente de la sistemática aplicada y no solo de la tecnología. El protocolo optimizado se realizó con ausencia de complicaciones graves, garantizando la máxima seguridad para el paciente.
El doctor Rodríguez Muñoz concluye que “este trabajo ha sido posible por un análisis riguroso, pero sobre todo por la generosidad de más de 100 pacientes que han aceptado hacerse un estudio invasivo adicional para evaluar el estado de su ablación previa”.




