La Comunidad de Madrid ha licitado el servicio por 11,7 millones de euros y prevé incorporar a más de 1.460 hablantes nativos para las clases de apoyo en colegios e institutos. Se desconoce cuándo llegarán a las aulas.
La Comunidad de Madrid ha dado el primer paso para contar con su propio equipo de auxiliares de conversación. El Consejo de Gobierno aprobó este miércoles la licitación del servicio, con una inversión de 11,7 millones de euros y la previsión de incorporar a más de 1.460 hablantes nativos para las clases de apoyo en los centros bilingües, según publica 20minutos. El proceso llega después de que más de 840 centros educativos bilingües arrancaran el curso el 7 de septiembre sin saber si seguirían contando con estos profesionales.
La Consejería de Educación, Ciencia y Universidades no se adhirió al programa estatal al plantear dudas sobre su desarrollo y ante el temor a sanciones por el modelo de contratación de los auxiliares. La Comunidad optó por confeccionar su propia plantilla, anunciada en junio, pero sin concretar entonces su dimensión ni la fecha de incorporación a las aulas. Este miércoles se ha despejado una de las incógnitas, la del volumen de contrataciones, aunque sigue sin fecha el momento en que los auxiliares pisarán los centros.
La presidenta de la Asociación de Directores de Institutos Públicos de Madrid (Adimad), Rosa Rocha, advirtió al inicio de las clases de la incertidumbre en los centros.
"No tenemos ninguna información. Se ha dicho que se contratarán auxiliares, pero no sabemos nada"
Rocha también señaló la dependencia de estos profesionales en algunos programas.
"Hay programas de centros que requieren de estos auxiliares para funcionar. Están dejando morir el bilingüismo"
Desde CSIF Educación apuntan que el proceso administrativo se alargará. "Se tarda bastante tiempo en tenerlo todo preparado, por ejemplo el tema de los visados", explican desde el sindicato. La Comunidad asegura que los equipos empezarán a funcionar cuanto antes, pero no concreta una fecha.
El modelo bilingüe se implantó en Madrid en el curso 2004-2005. Los auxiliares trabajan bajo la supervisión de los profesores titulares y ayudan a los alumnos con la pronunciación, la gramática y la preparación de las pruebas de certificación. Además del inglés, según el centro se trabaja con francés, alemán o italiano. En cursos anteriores este equipo lo formaban unos 2.750 nativos repartidos por la región, casi el doble de los previstos ahora.
El origen del cambio está en las dudas jurídicas sobre la relación laboral de estos profesionales. Hasta ahora se incorporaban como becarios a través de acuerdos de intercambio con otros países, sin contrato, según ha argumentado el Ministerio de Educación en varias ocasiones. El Ministerio de Trabajo considera que esa relación debe ser laboral y contar con un contrato. Esa discrepancia ha derivado en sanciones: comunidades como Andalucía, Valencia o Galicia han recibido multas millonarias de la Inspección de Trabajo.
El portavoz de la Comunidad de Madrid ha defendido la licitación aprobada este miércoles.
"Hay asuntos sin resolver que han derivado en sanciones. Por eso nos vemos obligados a sacar estos contratos para que puedan seguir perfeccionando los idiomas a nuestros estudiantes"
Madrid presentó en el último momento la solicitud para mantener el programa estatal, pero fue rechazada por encontrarse fuera de plazo. Ahora la región avanza en solitario con su propio sistema de contratación.





