La propuesta del Ministerio de Educación busca reducir las ratios en el primer ciclo de Educación Infantil, estableciendo un máximo de cuatro niños por aula. Esta normativa se aplicará progresivamente desde el curso 2027/2028.
El Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes ha presentado una propuesta significativa para modificar el real decreto 132/2010, que regula las ratios de alumnado-profesor en el primer ciclo de Educación Infantil. La iniciativa establece que a partir del curso escolar 2027/2028, se permitirá un máximo de cuatro niños entre 0 y 1 año, seis entre 1 y 2 años, y ocho entre 2 y 3 años. Esta medida busca garantizar una atención más personalizada y adecuada a los más pequeños, algo que hasta ahora no contaba con una regulación estatal específica.
La implementación será gradual, comenzando con el primer curso del primer ciclo en el mencionado año, y se extenderá a los siguientes cursos hasta alcanzar su plena aplicación en 2029/2030. Con esta normativa, el Ministerio pretende establecer un marco claro que limite la cantidad de alumnos por docente, lo cual es crucial para mejorar la calidad educativa en estas etapas tempranas.
Aparte de las nuevas ratios para los más pequeños, la propuesta también incluye cambios significativos para otros niveles educativos. En el segundo ciclo de Educación Infantil, la ratio se reducirá de 25 a 20 niños por aula, mientras que en Bachillerato pasará de 35 a 30 estudiantes por clase. Estas modificaciones reflejan un esfuerzo por parte del Gobierno para atender las necesidades educativas actuales y futuras.
No solo se trata de números; la propuesta también exige que los centros educativos cuenten con instalaciones adecuadas. Por ejemplo, cada unidad destinada a niños menores de dos años deberá tener áreas diferenciadas para descanso e higiene. Además, deberán contar con aulas suficientemente amplias: al menos 2 metros cuadrados por puesto escolar.
Las nuevas normativas también incluyen requisitos específicos como una sala multifuncional con al menos 30 metros cuadrados, que podría ser utilizada como comedor; patios exclusivos para juegos con una superficie mínima de 75 metros cuadrados; así como espacios adecuados para la preparación de alimentos. Estas condiciones buscan crear entornos seguros y estimulantes donde los niños puedan desarrollarse adecuadamente.
A medida que se acerca la implementación prevista, muchos educadores y padres están atentos a cómo estas medidas afectarán la dinámica escolar. La reducción en las ratios podría facilitar una atención más individualizada hacia cada niño, lo cual es fundamental durante sus primeros años formativos.
Aunque aún queda tiempo antes de que estas regulaciones entren en vigor completamente, es esencial que tanto educadores como administradores escolares comiencen a prepararse para estos cambios significativos. Los padres pueden informarse sobre cómo estas modificaciones impactarán a sus hijos contactando directamente con las instituciones educativas locales o consultando recursos disponibles en línea.





