El obrador central de El Corte Inglés en Valdemoro elabora buñuelos de viento con una receta que se mantiene desde hace más de cinco décadas.
El obrador central de El Corte Inglés en Valdemoro prepara estos días buñuelos de viento de cara al Día de Todos los Santos, que se celebra el 1 de noviembre. Según publica madridiario.es, la especialidad mantiene una receta tradicional que lleva en uso más de cincuenta años.
El obrador abrió sus puertas en marzo de 1974 y ocupa más de 6.400 metros cuadrados. Se creó para centralizar la producción de pastelería de la compañía, que hasta entonces se elaboraba en los propios centros comerciales. La instalación está situada cerca de la plataforma logística de la empresa en la localidad.
El proceso empieza con la recepción y selección de materias primas como harina, huevos, aceite de girasol, nata y crema pastelera, además de ingredientes para los rellenos como chocolate, café, limón, dulce de leche y praliné. La masa es escaldada y el huevo se incorpora poco a poco hasta lograr una mezcla suave y homogénea. Después se dosifica en la sartén para conseguir la forma redonda característica.
Una vez fritos y enfriados, los buñuelos se rellenan con ocho variedades: nata, crema de vainilla, chocolate, trufa, café, limón, dulce de leche y praliné. También hay bandejas surtidas de nata, crema de vainilla y chocolate, y el acabado se completa con azúcar molido según la preferencia del cliente.
La producción se intensifica en estas fechas para abastecer a los centros comerciales de la compañía. Los buñuelos de viento se acompañan habitualmente de huesos de santo, especialidad muy popular en Madrid, que se elabora con mazapán y se rellena de yema dulce.





