Renfe ha apartado de la circulación las tres unidades de Stadler que estrenaron el servicio a finales de agosto tras detectar un fallo de comunicación entre coches que redujo a la mitad la capacidad de frenado. La operadora espera que vuelvan en los próximos días.
Renfe ha sacado de la circulación las tres unidades de Stadler que desde finales de agosto prestaban servicio en la red de Cercanías Madrid. El motivo es un fallo de comunicación entre los coches de un mismo tren que le hizo perder la mitad de la capacidad de frenado, según ha podido saber 20minutos. La retirada se produjo el jueves de la semana pasada.
La operadora no califica la medida como una retirada ni como una tarea de mantenimiento. Fuentes de Renfe explican que se trata de un proceso de "rodaje" para "ajustar" el material después de las primeras circulaciones. Los trenes, añaden, volverán a circular en los próximos días.
El problema se detectó en uno de los vehículos y, como consecuencia, Renfe decidió paralizar también los otros dos. Fuentes del sector ferroviario consultadas insisten en la excepcionalidad de lo ocurrido y señalan que Renfe "no ha hecho una suficiente simulación comercial", al no tener en cuenta el funcionamiento real del tren: paradas y arranques en cada estación, puntos de entrada en cuesta o apertura y cierre de puertas.
Los tres trenes forman parte del pedido de 79 vehículos de Stadler con los que Renfe renovará su flota en la red madrileña. Esa compra se enmarca en la operación de material rodante anunciada por el ministro de Transportes, Óscar Puente, en diciembre de 2023. Los resultados del examen al que se someten estas unidades se incorporarán en fábrica a los 76 trenes que quedan por incorporar.
Renfe ha consultado con el fabricante para conocer el origen de la avería. La operadora espera que las tres unidades retiradas vuelvan a circular en los próximos días, una vez completados los ajustes.





