Una avería masiva deja sin agua a Alcalá de Henares y otras localidades
La situación en Alcalá de Henares se ha vuelto crítica tras una rotura en la red de suministro de agua que ha afectado a un total de 44 municipios. El problema, que se originó el pasado lunes en Yunquera de Henares, Guadalajara, ha llevado al Ayuntamiento a activar un comité de crisis para gestionar la emergencia.
A pesar de que la avería principal ya ha sido reparada, el restablecimiento del suministro será gradual. Alcalá, al estar situado en el extremo del sistema hídrico, es uno de los últimos lugares en recuperar el caudal necesario. Para hacer frente a esta situación, se han implementado medidas inmediatas como el envío de cisternas y el reparto de agua embotellada.
El Canal de Isabel II ha colaborado enviando camiones cisterna que estarán disponibles en varias Juntas Municipales. Los vecinos están siendo instados a acudir con envases propios para recoger agua, aunque se les recomienda esperar confirmación sobre la llegada exacta de los vehículos.
El Ayuntamiento ha enfatizado que durante esta crisis se priorizará el abastecimiento a centros sanitarios, residencias y escuelas. Esta tarde comenzaron las primeras entregas con diez palés de garrafas (80 unidades por palé), además del refuerzo con dos furgonetas adicionales que transportarán más suministros.
A raíz del desabastecimiento, también se han suspendido las duchas y otros usos no esenciales del agua en instalaciones deportivas municipales. La recomendación es clara: los ciudadanos deben hacer un uso responsable del recurso hídrico y mantener una reserva básica para necesidades cotidianas.
La Mancomunidad del Sorbe ha comunicado que aunque ya se han realizado las reparaciones necesarias, la recuperación completa del servicio dependerá del llenado progresivo de los depósitos. Se insta a los vecinos a ser pacientes mientras se trabaja para restaurar el suministro normal.
A medida que Alcalá y sus alrededores enfrentan esta crisis hídrica sin precedentes, queda claro que la colaboración entre instituciones y ciudadanos será fundamental para superar este desafío. La comunidad debe permanecer unida y actuar con responsabilidad mientras se restablece el servicio esencial.





