La disputa por el mantenimiento de la calle Eduardo Torroja entre Getafe y Leganés se intensifica. Miguel Ángel Recuenco y Antonio José Mesa responden a las críticas del Gobierno local, mientras la vía permanece en mal estado.
La calle Eduardo Torroja, que conecta Getafe y Leganés, se ha convertido en un símbolo de la falta de cooperación entre ambos municipios. A pesar de las múltiples reclamaciones por su deterioro, la situación sigue sin resolverse. El alcalde de Leganés, Miguel Ángel Recuenco, junto al portavoz del PP de Getafe y candidato a la Alcaldía, Antonio José Mesa, han publicado un vídeo en respuesta a las críticas lanzadas por el Gobierno getafense liderado por Sara Hernández. En este mensaje conjunto, ambos políticos enfatizan que «hay una diferencia entre gobernar y buscar culpables» y abogan por una colaboración más efectiva entre administraciones para abordar los problemas que afectan a sus ciudadanos.
El conflicto comenzó en junio pasado cuando el Ayuntamiento de Getafe exigió públicamente al Consistorio leganense una intervención urgente para reparar esta vía compartida. La alcaldesa Hernández presentó un vídeo denunciando el estado crítico de la calle y solicitando acciones inmediatas. Sin embargo, la reacción del concejal de Obras de Leganés fue acusar al Gobierno getafense de intentar desviar responsabilidades hacia su municipio.
Recuenco y Mesa han aprovechado esta controversia para posicionarse ante las próximas elecciones municipales programadas para 2027. En su mensaje audiovisual, los líderes políticos critican el enfoque confrontativo adoptado hasta ahora y proponen un cambio hacia una gestión más colaborativa: «Menos confrontación. Más gestión. Menos excusas. Más soluciones».
Este no es un problema nuevo; ya en febrero de 2015, durante el mandato del PP bajo Juan Soler en Getafe, se había solicitado a Leganés que asumiera el mantenimiento de la calle Eduardo Torroja. La entonces concejala Paz Álvarez advirtió que si no se tomaban medidas adecuadas, Getafe reclamaría que la vía pasara a ser gestionada por ellos.
A lo largo de los años, tanto el Pleno del Ayuntamiento como diversas autoridades locales han reiterado esta solicitud sin éxito alguno. En 2014 incluso se anunció que Lyma limpiaría parte de la acera cercana a El Bercial como si fuera parte del municipio getafense mientras se buscaba un acuerdo con Leganés.
Once años después desde aquella primera reclamación formalizada por el PP local, los problemas persisten sin una solución definitiva a la vista. La falta de acción ha llevado a muchos vecinos a cuestionar qué administración es realmente responsable del mantenimiento adecuado de esta importante vía.
Mientras tanto, los residentes continúan lidiando con las consecuencias del abandono municipal sobre su infraestructura vial. Para aquellos afectados o interesados en seguir este tema tan relevante para ambas comunidades, es recomendable estar atentos a futuras declaraciones oficiales sobre posibles acuerdos intermunicipales o iniciativas conjuntas que puedan surgir tras estas recientes controversias.







