Las grandes obras que afectan al tráfico de Madrid entran en su fase final. La A-5 y la Castellana abrirán sus túneles antes de que acabe el año, mientras que Parque Ventas y la calle de Alcalá ya liberan carriles.
Con el fin del verano, Madrid vuelve a llenarse de coches por la vuelta al cole y, con ellos, regresan también los atascos. Pero este curso arranca con un poco más de optimismo que el pasado porque las grandes obras que afectan al tráfico de la capital empiezan a entrar en su fase final. La A-5 y la Castellana encaran los últimos meses antes de abrir sus túneles al tráfico, Parque Ventas ha dejado atrás el grueso de las ocupaciones y Alcalá ha recuperado este lunes dos carriles cortados durante el verano.
Quedan meses de trabajos y algunos cortes puntuales por delante, aunque el Ayuntamiento espera que las afecciones a la circulación vayan perdiendo intensidad progresivamente, especialmente a medida que se acerque el final de año. "Las obras han ido bien, tanto la A-5 como el resto de obras que teníamos en activo este verano", ha señalado este lunes la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, según recoge 20minutos.
Ese alivio llegará por etapas. Las dos actuaciones que todavía mantienen mayores restricciones en grandes ejes de la capital, la A-5 y la Castellana, afrontan sus últimos meses con la vista puesta en su apertura antes de que termine el año. A partir de ahí, buena parte de los recorridos provisionales que han condicionado el tráfico quedarán atrás.
La A-5 y Castellana, aún provocan grandes cortes
En la A-5 se están terminando de soterrar los más de 3,2 kilómetros de autovía entre la avenida de Portugal y la avenida de Padre Piquer. El Ayuntamiento da por prácticamente concluida la obra civil del túnel y confía en que la apertura a finales de año marque el gran punto de inflexión para el tráfico en este eje. Este avance ya empieza a notarse en la superficie: este lunes se ha eliminado el segundo baipás de la calle Yébenes, una de las curvas provisionales introducidas durante las obras.
En Castellana Norte la situación es parecida. La obra civil está casi terminada, pero hasta que el nuevo túnel esté operativo, seguirá cortado el tronco central de la Castellana en este tramo. Es una de las afecciones que más están condicionando la circulación de la capital, al afectar a uno de sus principales ejes norte-sur y obligar a repartir los movimientos hacia la M-607, la A-1 y la M-11 por las calles del entorno.
La apertura del túnel a finales de año permitirá recuperar el recorrido subterráneo y despejar la superficie, que se convertirá en el nuevo espacio urbano de Parque Castellana y servirá además de conexión con el futuro desarrollo de Madrid Nuevo Norte. Por ahora, el Ayuntamiento mantiene activos itinerarios alternativos desde Cuzco, plaza de Castilla y la M-30 para repartir el tráfico mientras llega esa apertura.
La M-30 en Ventas: cortes puntuales y por la noche
Si la A-5 y la Castellana todavía tienen por delante su gran momento de alivio, Parque Ventas ya lo ha alcanzado. El proyecto ha cubierto la M-30 para crear un nuevo parque entre Salamanca y Ciudad Lineal y las principales afecciones diurnas al tráfico finalizaron el pasado noviembre. Desde entonces, solo se llevan a cabo trabajos nocturnos y puntuales, especialmente relacionados con la instalación de los jardines verticales del puente de Ventas. Mientras, se está trabajando en superficie para crear el futuro parque, con movimientos de arena, plantación de árboles e instalación de suministros.
Se reabren carriles en Alcalá
En el centro de Madrid, mientras tanto, el verano ha servido para acelerar la remodelación de la calle de Alcalá entre Cibeles y la plaza de la Independencia. El objetivo es crear un paseo central peatonal y recuperar el trazado histórico de la vía. El avance de los trabajos ha reabierto desde este lunes dos carriles que permanecían cortados durante el verano, lo que alivia el tráfico en uno de los accesos más utilizados al centro.





