Operación contra el tráfico ilegal de piezas de automóviles
La Guardia Civil ha llevado a cabo una exitosa operación que ha resultado en la desarticulación de un grupo delictivo compuesto por 15 individuos, quienes operaban en la Comunidad de Madrid. Este grupo se dedicaba al robo sistemático de vehículos, que posteriormente eran desguazados para vender sus piezas en el mercado internacional.
La investigación comenzó a principios del año pasado, cuando las autoridades detectaron actividades sospechosas en una nave industrial ubicada en Colmenar de Oreja. Los agentes comenzaron a seguir pistas sobre el posible desguace ilegal de automóviles robados, lo que llevó a una serie de indagaciones más profundas.
A medida que avanzaban las pesquisas, los investigadores lograron reconstruir cómo operaba este grupo. Se descubrió que los vehículos eran sustraídos principalmente en diferentes localidades de la Comunidad de Madrid y llevados a una finca donde se realizaba su despiece.
Una vez desguazadas, las piezas eran transportadas a otra nave situada en Camarma de Esteruelas. Desde allí, los componentes eran cargados en camiones con destino al extranjero, facilitando así su introducción irregular en el mercado internacional. Este modus operandi no solo complicaba la trazabilidad de los vehículos robados, sino que también implicaba un riesgo adicional: algunos habían sido utilizados previamente por otros grupos criminales para cometer delitos.
Durante la operación, se identificaron diferentes chatarrerías dentro de la región que actuaban como puntos receptores para algunas piezas provenientes del desguace. Estas instalaciones fueron fundamentales para entender cómo funcionaba la cadena logística del material robado.
A raíz del operativo, se llevaron a cabo registros judiciales donde se intervinieron cinco vehículos ya desguazados y partes pertenecientes a otros 14 automóviles. Además, se confiscó un arma corta, un machete y más de 1.200 euros en efectivo.
A los detenidos se les imputan varios delitos relacionados con la sustracción de vehículos, pertenencia a organización criminal y receptación. La Guardia Civil estima que el valor total de los automóviles robados podría alcanzar hasta 500.000 euros. La investigación sigue abierta para determinar si estos individuos están implicados en otros 30 delitos adicionales.





