El proyecto Gemswell Surf Madrid, junto al estadio Metropolitano, contará con 23.000 m², olas de hasta 2 metros y capacidad para 3.000 personas. La inversión supera los 60 millones de euros.
La Ciudad del Deporte del Atlético de Madrid sumará un atractivo único en Europa: la piscina de olas artificiales más grande del continente, bautizada como Gemswell Surf Madrid. La instalación, que se construye junto al estadio Metropolitano, abrirá sus puertas en la primavera de 2027, con un retraso respecto al calendario inicial que manejaba verano de 2026.
El complejo ocupará una superficie de 23.000 metros cuadrados e incluirá, además de la gran piscina, restaurantes, bares, cafeterías y un espacio para conciertos. La inversión total supera los 60 millones de euros, de los cuales 15,7 millones proceden de los fondos europeos Next Generation.
La piscina principal tendrá 30.000 metros cúbicos de agua del Canal de Isabel II, un aspecto que ha generado debate entre vecinos y ambientalistas. No obstante, el directivo de Gemswell Ventures, Sergio García Castillo, ha asegurado que la gestión eficiente del agua es una prioridad del proyecto.
La instalación podrá acoger a 120 surfistas a la vez y ofrecerá más de 20 tipos de olas diferentes, con alturas de hasta 2 metros. Habrá dos zonas diferenciadas: la zona Bahía, pensada para principiantes, y la zona Reef, reservada a surfistas experimentados.
Alrededor del 'mar artificial' se crearán otras cuatro lagunas y una playa de 5.500 metros cuadrados con arena real. El conjunto tendrá capacidad para unas 3.000 personas y contará con 480 plazas de aparcamiento.
La tecnología que generará las olas se llama Wavegarden, un sistema compuesto por 56 módulos o palas mecánicas que permiten regular la dificultad del oleaje en tiempo real, desde nivel básico hasta experto. La maquinaria, que ya está en fase de instalación, viajará a Madrid en 60 contenedores marítimos que llegarán de forma progresiva.
Más allá del verano, el espacio también albergará actividades como vóley, pilates y yoga, con el objetivo de convertirse en un destino de ocio durante todo el año. Los promotores esperan superar los 500.000 visitantes anuales.
De momento, no hay una fecha concreta de inauguración, pero las obras avanzan para que los madrileños puedan disfrutar de esta playa artificial en la capital dentro de poco más de un año.






