La Comunidad de Madrid diseña una estrategia conjunta de vivienda, transporte e infraestructuras para anticiparse al crecimiento de la región. El plan incluye 32 nuevos kilómetros de Metro, 70.000 pisos protegidos y la ampliación de la M-607.
La Comunidad de Madrid quiere adelantarse al crecimiento de la región con una estrategia que cruza vivienda, transporte y carreteras. El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, presentó este martes las líneas maestras del plan durante un encuentro informativo organizado por Executive Forum, según recoge el portal institucional comunidad.madrid.
El diagnóstico que maneja el Ejecutivo autonómico es un aumento sostenido de población, empleo, actividad económica e inversión. Para Rodrigo, eso obliga a planificar ya las infraestructuras que harán falta en la próxima década, con la política de vivienda, la movilidad y las carreteras avanzando de forma coordinada.
En el capítulo residencial, el equipo de Isabel Díaz Ayuso mantiene su compromiso de facilitar en esta legislatura la construcción de más de 70.000 inmuebles con algún tipo de protección. La cifra se reparte entre promoción pública, movilización de suelo, ayudas y colaboración con la iniciativa privada.
El Plan Vive es la pieza principal de ese bloque: alcanzará las 16.500 viviendas de alquiler asequible, y la mitad se reservarán a menores de 35 años. A esa bolsa se suman las 2.700 casas previstas por la Agencia de Vivienda Social, las líneas de ayuda al alquiler y a la compra y los programas de rehabilitación del parque ya construido.
«La principal respuesta al problema de acceso a la vivienda pasa por incrementar la oferta, reduciendo los plazos de edificación y generando las condiciones necesarias para que se desarrollen nuevos hogares»
La mirada del Ejecutivo regional va más allá de la legislatura en curso. Rodrigo situó en 280.000 pisos en los próximos 15 años el horizonte sobre el que se están sentando las bases.
En movilidad, la Comunidad proyecta 32 nuevos kilómetros de Metro para adaptar la red al desarrollo previsto. La propuesta se suma a las ampliaciones que ya están en obras, con la Línea 11 como eje central: en su configuración final tendrá 33 kilómetros y 20 estaciones entre Cuatro Vientos y Valdebebas, conectando barrios de norte a sur.
También avanzan los trabajos del tramo entre Plaza Elíptica y Conde de Casal, una actuación pensada para redistribuir los flujos de viajeros y mejorar las conexiones.
«La planificación del transporte no ha de limitarse a las necesidades actuales. Por ello, la Administración regional está estudiando cómo deberá ser el sistema de transporte público madrileño, anticipando las exigencias derivadas tanto del incremento de habitantes como de la actividad»
El consejero aprovechó su intervención para reclamar al Estado las inversiones pendientes en Cercanías, una red que acumula 1.767 incidencias en lo que va de año. «Son 1.767 problemas que han sufrido cada día los madrileños para ir a trabajar, a estudiar o simplemente para llegar a casa. Esto no es una cuestión de estadísticas: detrás de cada incidencia hay miles de personas que pierden tiempo, transbordos y, muchas veces, la paciencia. El Gobierno de España no puede seguir normalizando que Cercanías funcione así en Madrid», señaló.
El plan de carreteras de competencia autonómica incluye la ampliación de la M-607, la construcción de la autovía del Suroeste y la duplicación de la M-121 entre Alcalá de Henares y Meco. A esas actuaciones se añaden otras dirigidas a mantener la seguridad y la funcionalidad de la red.
Rodrigo cerró su intervención con un mensaje de largo plazo: «Hay que anticiparse. Hay que pensar hoy las viviendas, las carreteras, el Metro y las infraestructuras que Madrid necesitará dentro de diez o quince años. Eso es lo que estamos haciendo: preparar el futuro».





