El legendario guitarrista Pat Metheny ofreció un concierto memorable en el Jardín Botánico de la Universidad Complutense, donde deslumbró a los asistentes durante más de dos horas. Con una mezcla de clásicos y nuevos temas, Metheny demostró que su pasión por la música sigue intacta a sus casi 72 años.
El Jardín Botánico de la Universidad Complutense fue testigo de una noche mágica el pasado 26 de julio, cuando Pat Metheny subió al escenario para ofrecer un concierto que dejó a los asistentes sin aliento. A pesar de estar cerca de cumplir 72 años, el guitarrista estadounidense mostró una energía y vitalidad que desafiaron su edad. Durante más de dos horas y media, Metheny deleitó al público con un repertorio que abarcó tanto sus nuevos trabajos como sus clásicos atemporales.
La atmósfera en el jardín era palpable; los casi mil asistentes se resistían a abandonar sus asientos ante la posibilidad de que el artista decidiera regresar al escenario tras cada aplauso. Y así fue: en cuatro ocasiones, Metheny volvió a encender la emoción del público, reafirmando su estatus como uno de los grandes del jazz contemporáneo.
Con una carrera que se extiende por más de cinco décadas desde su icónico álbum Jaco, junto a Jaco Pastorius y Paul Bley, Metheny ha sabido mantenerse relevante en un mundo musical en constante cambio. Aunque algunos críticos sugieren que ha perdido parte de su capacidad para sorprender, él continúa explorando nuevas sonoridades y colaborando con músicos jóvenes que aportan frescura a su sonido.
En esta ocasión, estuvo acompañado por un talentoso grupo: Chris Fishman al piano, Joe Dyson en la batería, Jermaine Paul al bajo y Leonard Patton como cantante y percusionista. Juntos interpretaron temas del reciente álbum Side-Eye-III +, pero también hicieron espacio para clásicos como Bright Size Life, Are You Going with Me y Song of Bilbao, este último siendo el cierre perfecto para una velada inolvidable.
A lo largo del concierto, Metheny demostró su maestría tocando diversas guitarras y explorando diferentes estilos musicales. En momentos destacados, se le vio liderar tanto un trío original como un quinteto enriquecido por las contribuciones vocales de Patton, quien evocó comparaciones con Milton Nascimento. La versatilidad del músico brilló especialmente cuando se presentó solo con su guitarra electroacústica.
A pesar del ambiente festivo y relajado del evento, hubo un intento humorístico por parte del equipo organizador para pedir a los asistentes que guardaran sus teléfonos móviles durante el espectáculo. Esta solicitud fue recibida entre risas y aplausos sarcásticos; sin embargo, muchos lograron desconectarse momentáneamente del mundo digital para sumergirse completamente en la experiencia musical.
A medida que las Noches del Botánico llegan a su fin este año tras diez ediciones exitosas, el legado musical dejado por artistas como Pat Metheny sigue vivo en la memoria colectiva. Para aquellos interesados en disfrutar aún más eventos culturales similares, es recomendable consultar la programación futura del Jardín Botánico o explorar otras iniciativas musicales locales.

