El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado un contrato para instalar cámaras con lector de matrícula en 50 aparcamientos municipales de residentes. El sistema permitirá comprobar que las plazas las usan sus titulares y atajar el alquiler ilegal, un problema que afecta a más de 7.000 vecinos en lista de espera.
El Ayuntamiento de Madrid ha dado luz verde a la instalación de un sistema antifraude en 50 aparcamientos municipales de residentes. La Junta de Gobierno aprobó este jueves el contrato de servicios que incluye una red de cámaras con lector de matrícula para controlar qué vehículos entran y salen de estas instalaciones. Según ha podido saber 20minutos, el objetivo es "detectar con mayor facilidad posibles incumplimientos y usos irregulares", según trasladan fuentes de Movilidad.
Hasta ahora, el control dependía de inspecciones y de sistemas dispares según cada aparcamiento, como llaves y mandos u otros mecanismos de acceso. Con el nuevo modelo, las cámaras identificarán automáticamente la matrícula y las barreras solo permitirán el paso a los vehículos autorizados. El Ayuntamiento tendrá además un registro más completo de los accesos, lo que permitirá cruzar información y detectar posibles irregularidades.
La medida llega después de años de problemas con el uso fraudulento de estas plazas, incluidas cesiones y alquileres entre particulares a precios inflados, una práctica prohibida y sancionada por el Consistorio. En enero había 7.061 madrileños en lista de espera para conseguir una plaza de residente. En los controles realizados en los últimos años se detectaron miles de plazas con algún tipo de irregularidad, que se retiraron y volvieron a poner en el mercado.
Los 50 aparcamientos se repartirán en dos lotes entre 22 barrios de la capital. El primer lote incluye 25 aparcamientos en distritos como Chamberí (Almagro, Gaztambide, Arapiles, Vallehermoso y Ríos Rosas), Chamartín (Prosperidad, Ciudad Jardín, Hispanoamérica y El Viso), Tetuán (Castillejos y Cuatro Caminos), Salamanca (Guindalera), Ciudad Lineal (Quintana y Concepción) y Fuencarral-El Pardo (Peña Grande y Valverde).
El segundo lote llevará el sistema a otros 25 aparcamientos de 16 barrios: Chopera e Imperial (Arganzuela); Fuente del Berro y Goya (Salamanca); Comillas, San Isidro, Opañel y Abrantes (Carabanchel); Justicia y Embajadores (Centro); Media Legua, Vinateros, Fontarrón y Marroquina (Moratalaz); Ibiza (Retiro); Puerta del Ángel (Latina); y Argüelles y Casa de Campo (Moncloa-Aravaca). Entre ellos están los de América Española, Oporto, Narváez, Cabestreros, Doce de Octubre y los tres de Rosales.
Además del control de plazas, el contrato permitirá renovar las barreras de entrada y salida, los interfonos, las comunicaciones y el software de gestión. Todo el sistema de interfonos estará conectado a un centro de control que atenderá a los usuarios las 24 horas del día durante todo el año. El servicio deberá responder al menos al 90% de las llamadas en menos de 30 segundos. Cuando una incidencia no pueda resolverse a distancia, habrá asistencia presencial con un tiempo máximo de llegada de 45 minutos, aunque las empresas podrán ofrecer plazos inferiores.
Madrid cuenta actualmente con 281 aparcamientos municipales de residentes y mixtos. La información recopilada por las cámaras estará conectada con la aplicación municipal Mapar, la Plataforma del Dato y otras herramientas del Ayuntamiento para uso interno. Con este sistema, el Consistorio pretende que parte del control se haga de forma automática y gestionar incidencias a distancia.





