Una nueva masa de aire africano afectará la calidad del aire en Madrid este 29 de julio. Se prevén concentraciones de partículas que podrían afectar a personas vulnerables.
La Comunidad de Madrid se prepara para un nuevo episodio de deterioro en la calidad del aire debido a la llegada de una masa de aire africano que traerá consigo polvo sahariano. Este fenómeno, previsto para el 29 de julio, podría generar concentraciones de partículas en suspensión entre 5 y 50 microgramos por metro cúbico, según alertas emitidas por ASEM 112, basadas en datos del CIEMAT y el CSIC. La situación es preocupante, ya que se produce apenas días después de otro episodio similar relacionado con humo procedente de incendios forestales.
A lo largo de los últimos días, varios municipios del norte han experimentado mala calidad del aire, donde el humo ha teñido el cielo y reducido visibilidad. Este nuevo episodio se suma a una serie de alertas sobre contaminación atmosférica que han afectado a la región durante el verano. El polvo sahariano es un fenómeno estacional habitual, pero su impacto puede ser significativo para aquellos con problemas respiratorios.
A pesar de que las autoridades aseguran que no hay un riesgo importante para la población general, recomiendan precaución especial para personas con enfermedades respiratorias. Se aconseja limitar actividades físicas al aire libre y optar por el uso del transporte público, lo cual también ayuda a reducir las emisiones contaminantes.
La Dirección General de Transición Energética y Economía Circular llevará a cabo un seguimiento continuo del episodio, actualizando información conforme cambien las condiciones meteorológicas y los niveles medidos en la atmósfera. En caso de cumplirse las previsiones, este sería el segundo evento adverso en menos de una semana, marcando una tendencia preocupante respecto a la calidad del aire en Madrid.
A medida que se aproxima esta intrusión africana, los ciudadanos deben estar atentos a las recomendaciones oficiales y considerar alternativas sostenibles para sus desplazamientos. Mantenerse informado sobre los niveles actuales puede ser clave para proteger su salud durante estos episodios.





