Un cambio en las normas de circulación
La ciudad de Madrid está a punto de experimentar un cambio significativo en su normativa de movilidad. A partir del próximo 24 de marzo, los coches sin etiqueta que estén empadronados en la capital podrán circular libremente, pero con una condición crucial: su circulación dependerá de los niveles de calidad del aire.
Esta decisión surge tras la presentación por parte del Grupo Municipal Popular de una enmienda a la Ordenanza de Movilidad Sostenible (OMS), que será discutida y votada en el Pleno municipal. La nueva regulación establece que estos vehículos podrán transitar por las calles madrileñas siempre y cuando no se superen los límites europeos establecidos para el dióxido de nitrógeno.
Actualmente, Madrid cuenta con aproximadamente 11.309 vehículos sin etiqueta, lo que representa solo un 1,08% del total vehicular en la ciudad. Desde el 1 de enero de 2025, estos coches estaban prohibidos en toda la zona urbana debido a las restricciones impuestas por las zonas de bajas emisiones (ZBE). Sin embargo, el Ayuntamiento ha decidido extender un indulto temporal para estos vehículos hasta 2026, argumentando que su impacto ambiental es cada vez menor.
Afortunadamente para los propietarios de estos coches, Madrid ha mostrado una tendencia positiva en cuanto a la calidad del aire. Desde 2022, ninguna estación medidora ha superado los límites europeos establecidos para el dióxido de nitrógeno, fijados en 40 microgramos por metro cúbico. Durante 2024 y 2025 se registraron cifras históricas bajas, lo que podría facilitar aún más esta nueva regulación.
Además del cambio relacionado con los vehículos sin etiqueta, la OMS también contempla otras mejoras significativas. Se prevé una ampliación del servicio de estacionamiento regulado (SER) a 22 nuevos barrios, añadiendo unas 66.120 plazas adicionales. El delegado Borja Carabante ha señalado que durante el resto del año se buscarán nuevas ubicaciones para parquímetros y se evaluará la posibilidad de extender horarios y días operativos.
Este enfoque integral no solo busca mejorar la movilidad sostenible sino también responder a las preocupaciones sobre el impacto económico y social que podrían surgir ante posibles cambios legales impulsados por partidos opositores como Vox.
A medida que se acerca la fecha límite para implementar estas reformas, el Ayuntamiento trabaja arduamente para blindar esta normativa frente a posibles impugnaciones judiciales. La inclusión de un nuevo informe sobre el impacto económico busca fortalecer su posición ante cualquier desafío legal.





