La Unidad Hospitalaria de Intervención en Suicidio del Hospital Clínico San Carlos ha atendido a 280 personas desde su puesta en marcha en 2024, según ha informado la consejera de Sanidad, Fátima Matute.
El Hospital público Clínico San Carlos de la Comunidad de Madrid ha atendido a 280 personas desde que en 2024 pusiera en marcha su Unidad Hospitalaria de Intervención en Suicidio, un dispositivo que ofrece apoyo y tratamiento especializado e intensivo en régimen ambulatorio. Así lo ha dado a conocer la consejera de Sanidad, Fátima Matute, durante el acto de conmemoración del Día Mundial de la Prevención del Suicidio celebrado en el propio centro hospitalario, que este año se desarrolla bajo el lema Cambiar la narrativa.
Según publica comunidad.madrid, Matute ha defendido que es “imprescindible” que cale el mensaje de que las personas con ideas autolíticas “no están solos” y cuentan con una Administración “a quien pueden pedir ayuda siempre, que cuenta con equipos multiprofesionales preparados para intervenir cuando piensen que no hay otra salida”.
Los pacientes que llegan a esta unidad monográfica proceden de los servicios de urgencias o de otras consultas. En primer lugar son recibidos por profesionales de Enfermería y, tras una valoración inicial y la elaboración de un plan individual de tratamiento, pasan a manos de psiquiatras y psicólogos clínicos. Además, tienen sesiones de terapia familiar y grupal y, si es necesario, cuentan con el apoyo de trabajadores sociales.
Todo el proceso se coordina con el Instituto de Psiquiatría del Clínico, que se encarga del seguimiento de los pacientes tras el alta del programa. Según los datos facilitados, 6 de cada 10 pacientes completan ese seguimiento.
Esta iniciativa forma parte del Plan de Prevención del Suicidio 2022-2026 de la Comunidad de Madrid, que incluye seis líneas estratégicas, entre ellas la coordinación de entidades, la concienciación, la promoción de la salud mental, el apoyo y tratamiento de personas en riesgo y la limitación del acceso a medios y lugares. En este último punto, se está elaborando un mapa de los lugares públicos donde se han consumado suicidios para restringir su acceso.
El plan contempla también 21 equipos específicos en los hospitales públicos para la atención y seguimiento de las tentativas, formados por facultativos especialistas y personal de enfermería de salud mental. En la región, la tasa de suicidio se sitúa en 5,4 casos por cada 100.000 habitantes, la más baja de España, cuya media es de 7,7.
La Oficina Regional de Coordinación de Salud Mental y Adicciones, promotora del plan, ha habilitado una web específica de ayuda con el lema frente al suicidio no estás solo, donde se pueden descargar materiales y conectar con los servicios de apoyo.





