Las policías Nacional y Municipal desalojaron de madrugada la acampada del 26-S en la Puerta del Sol de Madrid, con dos detenidos por resistencia a la autoridad. Alrededor de 300 personas dormían en el campamento.
Las policías Nacional y Municipal de Madrid desalojaron de madrugada la acampada del 26-S instalada en la Puerta del Sol. La intervención se saldó sin incidentes graves, salvo la detención de dos personas por resistencia a la autoridad.
La información, avanzada por 20minutos, sitúa la actuación en torno a las tres de la madrugada, según fuentes policiales. En ese momento, unas 300 personas pernoctaban en el campamento, cuya disolución gradual ya habían anunciado algunos de sus organizadores para preparar la huelga general del día 11 de este mes.
Los servicios de limpieza del Ayuntamiento de Madrid desmontan ahora las tiendas y las trasladan a depósitos municipales, donde quedarán a disposición de quien las reclame.
La Delegación del Gobierno defiende que el desalojo fue una medida de "último recurso", adoptada tras un proceso gradual y después de que la protesta perdiera su carácter reivindicativo inicial y derivara en alteraciones del orden público. La delegada, Pilar Trinidad, lleva una semana en el cargo.
La organización de la acampada denuncia que los antidisturbios actuaron de forma "violenta" y usaron "gas pimienta", lo que habría dejado varios heridos. El comunicado de la Delegación no menciona cargas ni gases lacrimógenos, aunque afirma que el desalojo "se ha desarrollado sin violencia".
Según la Delegación, el Gobierno protegió al principio el derecho de reunión, pero ese derecho "no es ilimitado" y, tras más de un mes de protestas, se constató un "cambio en las circunstancias y naturaleza de la acampada". Las principales organizaciones se habían retirado y muchas de las pernoctaciones correspondían ya a personas sin hogar y colectivos vulnerables.
El departamento sostiene que, sumados los hechos presuntamente delictivos comunicados por la Jefatura Superior de Policía de Madrid, eso generó un "peligro concreto para personas y bienes". Antes del desalojo, el exdelegado Francisco Martín había remitido dos escritos a los acampados, el 26 y el 29 de octubre, pidiendo el desmantelamiento.
El 30 de octubre, la organización comunicó la disolución de sus comisiones organizativas, aunque un grupo "residual" se negó a abandonar la plaza. Este lunes, la mayoría de las comisiones acordaron desmontar el asentamiento de forma progresiva para trasladar la movilización a los barrios de Madrid.





