El tráfico de alta velocidad entre Ourense y Santiago dejará de gestionarse desde Atocha y pasará al centro de regulación de Adif en Ourense, que está en obras.
Según publica madridiario.es, el centro de Atocha dejará de controlar el tráfico ferroviario de alta velocidad entre Ourense y Santiago de Compostela, que pasará al nuevo centro de regulación de la circulación de Galicia, situado en Ourense. La información llega cuando el centro madrileño sigue en el foco por el accidente de Urda (Toledo), en el que murieron al menos 69 personas.
Las instalaciones actuales del centro gallego, en la antigua estación de San Francisco, emplean a unas diez personas que supervisan la red convencional gallega. Las obras del nuevo edificio, en las que Adif invertirá 1,1 millones de euros, todavía no tienen calendario cerrado.
«A distancia y en tiempo real, la circulación de trenes por toda la red de Galicia: líneas de los tres anchos de vía que suman 1.151 kilómetros», según explicó Adif al anunciar la modernización en septiembre del año pasado.
El nuevo centro también gestionará el tramo Ferrol-Ribadeo de la red de ancho métrico, según indican fuentes de Adif. Hasta ahora, desde Atocha se controla el trayecto Madrid-Taboadela, y el límite se trasladará a Seixalbo cuando entre en servicio un tramo que hoy está en fase de plataforma y sin vías. Desde ese momento, Atocha controlará el Madrid-Seixalbo y el tramo entre Taboadela y Seixalbo quedará bajo la supervisión del centro de Ourense.
El accidente de Urda se produjo tras la avería del sistema LZB, equivalente al ERTMS, que está migrando la línea Madrid-Sevilla. Según fuentes del sector, en el eje atlántico, donde ya funciona el ERTMS, apenas hay incidencias. En Angrois, en la línea Ourense-Santiago, el ERTMS se instaló en agosto de 2023.





