El alcalde de Madrid denuncia que el Ministerio de Exteriores ha incumplido el plazo para desalojar el edificio y anuncia acciones legales.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha reaparecido tras el verano con un nuevo frente abierto: la Casa Árabe sigue ocupando el edificio de las Escuelas Aguirre, en el distrito de Retiro, pese a que el plazo que él mismo fijó en junio para su desalojo voluntario expiró este martes. Según publica 20minutos, el regidor ha acusado al Ministerio de Exteriores de mantener una "ocupación ilegal" del inmueble y ha anunciado que estudia "las acciones legales oportunas para acabar con la situación".
Almeida justificó la reclamación del edificio, de titularidad municipal, por la necesidad de acometer obras de rehabilitación ante los "problemas de mantenimiento que han derivado en daños estructurales". De hecho, en la fachada ya se han colocado redes de protección para evitar que se desprendan aleros o cornisas a la calle o al recinto de Casa Árabe, un "peligro real" para los viandantes y para quienes trabajan o visitan la sede.
El alcalde ha cargado directamente contra el Ministerio, al que acusa de "desentenderse" del mantenimiento y de poner en riesgo a las personas: "Está jugando con la seguridad de las personas, con la seguridad de los trabajadores y de los visitantes de Casa Árabe", ha lamentado. En su opinión, cualquier incidente que ocurra en el edificio será responsabilidad del Ministerio.
"Con esta acción obliga al Ayuntamiento a advertir que cualquier incidente será responsabilidad del Ministerio. En segundo lugar, nosotros estamos estudiando las acciones legales oportunas para acabar con la situación de ocupación ilegal que pretende prolongar en el tiempo el Ministerio".
La salida de Casa Árabe del inmueble se formalizaría, según Almeida, con la salida de la Comunidad de Madrid del Consejo Rector de la institución, un órgano del que también forman parte Exteriores, la Aecid, la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Madrid y el de Córdoba. Sin embargo, el Ministerio se niega a convocar ese Consejo, lo que bloquea la resolución del conflicto.
El Ayuntamiento ya había advertido en agosto de que no tenía noticias de Casa Árabe a un día de que venciera el plazo, y ahora el alcalde eleva la presión con la amenaza de acciones legales. La pelota está en el tejado de Exteriores, que no ha hecho declaraciones públicas sobre el asunto.





