El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, ha expresado su preocupación por la falta de respuesta del Gobierno sobre el desalojo de Casa Árabe. Almeida teme que se inicie un proceso judicial si no se actúa antes del 1 de septiembre.
La situación en torno a la Casa Árabe en las Escuelas Aguirre se complica tras las declaraciones del alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida. En una rueda de prensa celebrada este lunes, Almeida confirmó que aún no han recibido ninguna comunicación del Gobierno central respecto al desalojo previsto para el próximo 1 de septiembre. El alcalde expresó su deseo de evitar un escenario donde Casa Árabe actúe como ‘okupa’, lo que podría llevar al Ayuntamiento a iniciar acciones legales para recuperar el inmueble.
Almeida subrayó que la decisión de desalojar a Casa Árabe no responde a una falta de aprecio por sus actividades, sino a la necesidad de gestionar adecuadamente los recursos municipales. «Nuestra intención es seguir formando parte del patronato y colaborar en la búsqueda de una nueva sede», afirmó el alcalde, quien también destacó que la gestión realizada por la exdirectora Irene Lozano había llevado a incumplimientos significativos en los términos acordados para el uso del edificio.
El alcalde no escatimó críticas hacia Lozano, afirmando que había convertido Casa Árabe en un ‘chiringuito’. Esta declaración refleja un profundo desacuerdo con la forma en que se han manejado las actividades dentro del inmueble. La controversia ha generado reacciones entre los ciudadanos; más de 9.800 personas han firmado una petición en change.org solicitando al Ayuntamiento que revoque su decisión y permita continuar con las actividades culturales y sociales que ofrece Casa Árabe.
La iniciativa ciudadana argumenta que el desalojo carece de justificación y es producto de disputas políticas internas. Además, medio millar de profesionales vinculados al mundo árabe han presentado otra solicitud formal pidiendo la revocación del desalojo, evidenciando así un amplio apoyo social hacia esta institución cultural.
En este contexto, Almeida reafirmó su compromiso con la recuperación del edificio para uso público: «Creemos firmemente que es nuestra responsabilidad como Ayuntamiento garantizar que estos espacios sean accesibles para todos los madrileños». Sin embargo, el tiempo corre y si no hay avances antes del plazo establecido, podría desencadenarse un conflicto legal entre el Ayuntamiento y Casa Árabe.
Los próximos días serán cruciales para determinar el futuro inmediato del inmueble y las actividades culturales asociadas a él. Los interesados pueden seguir las actualizaciones sobre este tema a través de los canales oficiales del Ayuntamiento o participar en las iniciativas ciudadanas activas.




