Los Espetinhos cumple diez años desde su apertura en Malasaña. Hoy tiene dos locales en Madrid y prepara nuevas aperturas en la ciudad.
Diez años después de abrir sus puertas en Malasaña, el restaurante Los Espetinhos celebra su aniversario con dos locales en Madrid, uno en Malasaña y otro en Chueca. Tal y como recoge madridiario.es, el proyecto llegó cuando el rodizio brasileño era casi desconocido para el público madrileño.
La casa ya trabaja en futuras aperturas dentro de la capital. Detrás del proyecto está su fundador, Javier Quintas Melero, que vivió en Brasil durante su infancia y procede de una familia con experiencia en la industria cárnica.
«Estamos convencidos de que Madrid tiene espacio para más Los Espetinhos».
El formato se basa en el servicio continuo de carnes asadas al carbón, servidas en espada según la tradición de las churrascarías del sur de Brasil, sin buffet tradicional. Entre los cortes más destacados figuran la picanha, la maminha, el cordero al carbón y el cupim.
El cupim procede de la joroba de la vaca cebú y se cocina durante seis horas al carbón. El restaurante lo describe como una pieza prácticamente imposible de encontrar en Europa.
La carta incluye también corazones de pollo, costillas, entraña marinada, pollo especiado y salchichas artesanales. Como entrantes ofrece pão de queijo, coxinhas, kibes y empanadas de carne, y como alternativa al rodizio, una moqueca bahiana de langostinos con leche de coco y pulpo a la brasa.
Los postres se elaboran cada día de forma artesanal, con quindim, brigadeiros con beijinho, pavé y mousse de maracuyá. La coctelería incluye distintas versiones de la caipiriña.
El restaurante defiende un ticket medio competitivo para acercar carnes de alta calidad a un público amplio, sin apostar por grandes buffets ni por exceso de entrantes. Los dos locales están en Malasaña y Chueca, en Madrid, y la empresa anuncia nuevas aperturas en la ciudad sin fechas cerradas.





