La cadena Lashen ha cerrado varias clínicas en Madrid, dejando a numerosos pacientes con tratamientos incompletos y miles de euros perdidos. La Policía investiga más de 30 denuncias por estafa.
La situación se ha vuelto crítica para cientos de pacientes en Madrid tras el cierre repentino de la cadena de clínicas dentales Lashen. Desde que se conoció la noticia, más de 30 denuncias han sido presentadas ante la Policía Nacional, quienes han iniciado una investigación sobre lo que muchos consideran una estafa masiva. Los afectados relatan que pagaron por adelantado tratamientos costosos que nunca fueron completados, dejando a muchos con problemas dentales sin resolver y con grandes sumas de dinero perdidas.
Los testimonios son desgarradores: algunos pacientes desembolsaron hasta 14.000 euros por procedimientos como implantes dentales y ortodoncias que no llegaron a realizarse. A pesar del cierre, muchos continúan pagando las cuotas de los préstamos solicitados para financiar estos tratamientos. «Me siento atrapada entre las cuotas del préstamo y la falta de atención médica», comenta una afectada que prefiere permanecer en el anonimato.
Hasta pocos días antes del cierre, los empleados aseguraban a los pacientes que todo estaba bajo control. «No se preocupe, todo va a salir bien», repetían mientras solicitaban pagos anticipados. Sin embargo, esa confianza se desvaneció cuando las puertas cerraron sin previo aviso, dejando a los pacientes con tratamientos a medias y sin información sobre cómo proceder.
La falta de comunicación ha llevado a muchos afectados a intentar recuperar sus historiales clínicos para poder presentar acciones legales o solicitar reembolsos. Algunos han tenido que acudir acompañados por agentes policiales para obtener su documentación. En respuesta al caos generado, se han colocado carteles en las clínicas cerradas informando sobre cómo solicitar historiales clínicos y certificados de deuda mediante un correo electrónico específico.
Además, un grupo creciente de afectados ha formado una plataforma conjunta para coordinar sus reclamaciones y recopilar pruebas documentales. Hasta ahora, varios centenares se han unido al colectivo y continúan recibiendo nuevos casos casi diariamente.
Karim Lahsen, propietario de la cadena Lashen, ha declarado en medios locales que las clínicas están en concurso de acreedores y está intentando encontrar soluciones para los perjudicados. En su defensa, afirma: «Estoy haciendo todo lo humanamente posible para ayudar a todo el mundo». Sin embargo, su versión no convence a muchos afectados que llevan meses esperando por tratamientos prometidos.
Lahsen atribuye parte del problema a una situación empresarial complicada debido a problemas familiares personales; no obstante, esto no calma la frustración acumulada entre quienes confían en recibir atención dental adecuada. Algunos denunciantes aseguran haber estado esperando hasta 18 meses por tratamientos esenciales como prótesis o extracciones.
Mientras tanto, los proveedores también están reclamando pagos pendientes que oscilan entre 20.000 y 75.000 euros, lo cual añade otra capa al drama financiero generado por el cierre inesperado de estas clínicas.
Los afectados están organizándose para llevar adelante acciones judiciales colectivas e insisten en la necesidad urgente de precintar las clínicas cerradas para proteger sus historiales médicos y evitar la desaparición del material odontológico aún presente dentro.
Para aquellos interesados en reclamar sus derechos o buscar información adicional sobre sus casos pueden escribir al correo electrónico proporcionado por la cadena Lashen: afectadoslashen@gmail.com.





